LA COLECCIÓN DE ÓLEOS DE PEDRO CANO (II)

Terminamos nuestro recorrido por la colección de óleos de la Fundación Pedro Cano. En esta ocasión nos centramos en importantes ciclos temáticos, como Hortus, 59E. 7th street, Puentes o Il fiume, y culminaremos con dos grandes óleos que representan el corredor del Museo de la Muralla en Porta San Sebastiano, en Roma

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Continuando con sus viajes, en 1984 Pedro Cano se marcha a Nueva York, donde permanecería cinco años. Su estudio estaba situado en una azotea de la calle 7 en el East Village. De ahí las obras East Village I y II (1988), que pertenecen a una serie que se expuso en Colonia, Bolonia, Bolzano y Roma. La exposición se titulaba precisamente 59 East 7th Street. Ambos cuadros reflejan lo que Pedro veía y sentía al mirar desde la ventana de aquel estudio en Manhattan. Como gran amante del cine, estos trabajos son un homenaje a la película de Hitchcock La ventana indiscreta. Pero en este caso es la mirada del espectador la que interpreta la bulliciosa imagen de una Nueva York ‘menor’, en una sinfonía de color y materia.

En Manhattan la presión del agua es muy baja, a lo que se suma un pánico generalizado a los incendios, ya que es una ciudad que ha sufrido bastantes, por lo que casi todos los edificios tenían un tanque de agua en la azotea. A Pedro aquellos depósitos le llamaron la atención porque le recordaban a las antiguas zafras de aceite.

Cada pequeño cuadrito de Water tank (1987) es ya una obra de arte por sí sola y cada una es diferente, algunas clasicistas, con su sombreado, sus juegos de luces y una delimitación perfecta, y otras a las que sólo dibuja los perfiles. Y todo ello con distintos colores, lo que nos configura un cuadro prácticamente Pop Art al mirarlo con distancia. Busca un equilibrio entre el arte moderno y el arte clasicista.

Nos detenemos ahora en la serie Hortus. Para realizar esta serie, Pedro Cano se inspiró en la pintura pompeyana, principalmente en los huertos de la casa de Livia en Roma. Estos huertos estaban pintados en los recuadros que quedaban entre los elementos de arquitectura y pretendían reproducir los huertos del exterior, a modo de trampantojo.

En ellos había una unidad cromática con predominio del rojo, y en su recuerdo el artista sigue manteniendo un monocromatismo, pero va jugando con una distinta tonalidad en cada una de sus obras (gris, malva…). Los hace monócromos para jugar con el claroscuro de la forma más sutil.

Se trata también de un homenaje a los pequeños jardines domésticos que la gente suele montar en los pueblos del sur de España, Italia y Grecia.

Los Hortus de Cano revelan el paso del tiempo, parecen haber sido rescatados de la época romana y dotados de contemporaneidad.  Son huertos íntimos, pequeños y sencillos. No es un jardín decorativo, es un jardín hondo y profundo.

Tras Hortus discurre Il Fiume, que consta de una serie de obras sobre el Tíber con las que Pedro se propuso organizar una visión global del río que no siguiera la visión horizontal de los pintores de los siglos XVIII y XIX. Lo consigue rompiendo la continuidad del río en los sucesivos fotogramas y alterando la horizontalidad a través de la opción del lienzo más alto que ancho.

En estos cuatro óleos el río se nos presenta en un primer plano inundando nuestra mirada, y ya en un segundo plano la casuística varía, de modo que podemos encontrar recreaciones con referencias tanto cotidianas como históricas, un sencillo farol cede su puesto al Castel Sant’ Angelo, por ejemplo. En esta serie, el río se muestra ante el pintor como elemento cambiante, a cada instante la imagen es diferente debido a su movimiento, a la luz. Pedro Cano capta la atmósfera lírica que envuelve la escena.

En Il Tevere a San Michele (1994) podemos ver cómo Pedro Cano nunca se atreve a enfrentarse a un cuadro totalmente abstracto. Sin embargo, presta atención a la importancia de la pintura, la materia, la luz y el color. Maneja la abstracción con destreza y representa elementos figurativos, en este caso reducidos a un farol. Todo el cuadro es como un reflejo.

En definitiva, el río en estas obras viene cargado de connotaciones poéticas. Color y luz se consuman en estas obras, donde el pintor da un paso más en su camino hacia la abstracción.

En la primavera de 2000 el artista pintó dos telas para una exposición que se realizó en el Palacio Apostólico de Loreto, en Italia, sobre las parábolas evangélicas. Trabajó sobre el hijo pródigo, y en los dos casos (el otro óleo hoy forma parte del Museo de Loreto) concibió la escena en el momento del encuentro, de la reconciliación.

La referencia a la serie Abrazos, que Cano pintó en los años 80, es evidente. Aquí la escena de los dos hombres abrazados sucede frente a un paisaje que se desarrolló  a partir de un cuaderno de viaje hecho en Yemen. Y una vez más, la expresividad concisa del gesto tiene su contrapunto idealista en las figuras que se diluyen en las perspectivas mágicas del paisaje. Recuerda al cuadro de El regreso del hijo pródigo de Rembrandt (en esas manos rojas que miran al espectador).

Junto a esta obra encontramos dos grandes óleos que representan el corredor del Museo de la Muralla en Porta San Sebastiano, en Roma. La dimensión, extremadamente alta, acentúa la estrechez del pasadizo, interrumpido por las innumerables fuentes de luz que entran desde las aberturas del mismo, y en una conjunción perfecta entre temática y formas. Es especialmente interesante el trabajo que implica esta obra, pues debido a su tamaño el artista tenía que inclinar el lienzo para pintar la parte superior, viéndose obligado a corregir la deformación de la inclinación para que en el plano la línea quedara recta.

Referencias bibliográficas:
  • González Sánchez, María, El pintor Pedro Cano, Murcia: Editum artes, 2009

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  • Leila Bergamini
    Publicado a las 13:37h, 03 junio Responder

    Ho avuto il privilegio di poter visitare il museo , ma ogni volta, un particolare , un colore, una atmosfera , diversa mi colpiscono,perché c’è tanta poesia nelle opere di Pedro Cano.
    Grazie per avercele fatte rivedere con questa visita virtuale

    • Fundación
      Publicado a las 17:09h, 03 junio Responder

      Grazie per le tue parole.

  • Alfonsina Seves
    Publicado a las 22:39h, 04 junio Responder

    È un poeta e uno splendido pittore,
    I suoi quadri ti fanno sognare un mondo luminoso e meraviglioso che ti incanta…

    • Fundación
      Publicado a las 10:44h, 05 junio Responder

      Grazie mille per le tue parole.

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