Los “9 Mediterráneos” de Pedro Cano

El Museo de la Fundación Pedro Cano os invita a traspasar sus puertas y disfrutar de sus piezas desde vuestras casas. Las agendas, las primeras obras del pintor al óleo, las acuarelas, sus últimos trabajos… una riqueza artística, cultural y humana que se resume en un solo concepto: la pintura de Pedro Cano. En esta visita guiada virtual también conoceréis los entresijos del montaje de exposiciones, la preparación de talleres de pintura al agua y muchas más actividades. Desmenuzaremos poco a poco qué esconden nuestras salas, qué podéis encontrar en ellas y muchos más contenidos del museo.

Esta semana nos centramos en la planta baja del museo, espacio dedicado a exposiciones itinerantes del pintor. La sala recoge el último y más importante ciclo pictórico de Pedro Cano: “9 Mediterráneos”. Inspirado en sus viajes y en la contemplación de unas ciudades que nos sumerge en la historia del hombre mediterráneo, en el trasiego de sus gentes; pescando, viviendo y amando a orillas de nueve lugares.

Pedro Cano nos cuenta algunas anécdotas de este ciclo.

Cuando empecé a pensar en los nueve lugares que iba a representar, quería que fueran lugares que tuvieran mucho que ver con mi tránsito por esa ciudad.

Nápoles es la “smorfia”. No comprendo cómo todavía no se ha realizado un trabajo de culto sobre este juego, que con sus noventa números con figuras es uno de los tesoros de la ciudad partenopea.

Split es el palacio de Diocleciano. Construido como morada y mausoleo del emperador, con el paso del tiempo se convirtió poco a poco en un refugio y después en una verdadera ciudad, donde hoy viven todavía tres mil personas.

Estambul es Santa Sofía. Levantada por Justiniano como gran templo del cristianismo, se convierte en el esquema de toda la arquitectura religiosa islámica hasta nuestros días. En las vitrinas se muestran unos dibujos y acuarelas realizadas en un día de frío sin saber qué iba a hacer, hasta que mi mirada se centró en Santa Sofía.

Sicilia tiene una memoria griega. La Venus de Siracusa, el sátiro de Mazzara y el joven de Mozio, de frente y de espaldas, nos hablan de la importancia del mundo clásico en la isla más grande del Mediterráneo. Era difícil Venecia. Observé las “palline”, los palos que emergen de la laguna con listas oblicuas de color y que seguramente cuentan historias que ni siquiera los habitantes de los palacios circundantes conocen. A Cartagena he dedicado mi atención a la sal. A los atunes y pulpos que se secan al viento y a las memorias de las viejas ánforas donde transportaban el “garum”.

En Patmos, Grecia, el primer día de mayo se recogen en el campo flores y frutos y se cuelgan como collares en las puertas de las casas. Olivo, trigo y uva… pero también rosas, limones y una lavanda salvaje que el Jueves Santo tiran al suelo para pisarla.

Mallorca, conocida solamente como lugar de vacaciones, viene representada a través de las celosías de un claustro de la cartuja de Valldemosa, donde Chopin se curaba lejos de la ciudad partenopea. La primera vez que visité Alejandría no pude hacerme una idea precisa de qué tipo de ciudad era o fue. Son los retratos de Alejandro Magno, mapas del puerto y de la ciudad, copias de antiguos grabados y viejos alfabetos. La mayor parte de este material es fruto de mi segundo viaje a Alejandría.

Con esta mirada, el pincel de las acuarelas y los escritos salidos de su pluma, Pedro Cano nos obsequia con una exposición sin fronteras dejando huella en su largo recorrido.

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  • Manuel Ruiz Zapatero
    Publicado a las 11:10h, 02 abril Responder

    Tengo la suerte de tener en casa el libro con la coleccion de Nueve Mediterraneos, una maravilla mas de Pedro Cano. Bien elaborada la visita virtual colgada ahora , muy interesante es estos dias de confinamiento en casa.

    • fundacion
      Publicado a las 13:00h, 02 abril Responder

      ¡Muchas gracias, Manuel! 😀 Seguiremos subiendo nuevo contenido para acercaros, y más en estos momentos, la obra de Pedro Cano a casa.

  • José Molina Ruiz
    Publicado a las 21:30h, 02 abril Responder

    Gracias Maestro, gracias `por compartir tu pasión y tu sabiduría. Es un lujo escucharte relatar tus vivencias. Tu pintura son palabras hechas de luz,
    Gracias amigo.

    • fundacion
      Publicado a las 11:38h, 04 abril Responder

      ¡Muchas gracias, José! Iremos haciéndoos partícipes de las vivencias de Pedro Cano. 😀

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